LA NOVELA ESPAÑOLA DE POSGUERRA (4ºESO)
  1. LOS AÑOS 40. LA NOVELA EXISTENCIALISTA
Se limita a expresar la conciencia del personaje o su peripecia individual en lucha con el destino o con las circunstancias cotidianas.
Su marco argumental se centra en la cercana guerra civil o en los años sombríos de la posguerra, durante los cuales los personajes soportan, a duras penas, su falta de esperanza.
En este contexto destacan La familia de Pascual Duarte (1942), de Camilo José Cela y Nada (1944), de Carmen Laforet.
2.LOS AÑOS 50. LA NOVELA DEL REALISMO SOCIALLa novela social se desarrolla en España al tiempo que la poesía social. Los nuevos novelistas de la Generación del 50 intentan presentar con objetividad su testimonio sobre los recuerdos de la guerra, los conflictos de la vida colectiva española, los ambientes concretos del trabajo, de las profesiones, del campo o de la ciudad.
Los escritores que cultivan este tipo de novela utilizan un narrador oculto, que se limita a presentar los hechos y deja actuar a los personajes con diálogos constantes.
El modelo de novela social lo da, sin duda alguna, Los bravos (1954) de Jesús Fernández Santos, y lo lleva a su madurez El Jarama (1956) de Rafael Sánchez Ferlosio. Junto a ellos, destacan: Ignacio Aldecoa, Ana María Matute, Juan Goytisolo, Carmen Martín Gaite, Josefina R. Aldecoa, García Hortelano, Juan Marsé…
3.LOS AÑOS 60. LA NARRATIVA EXPERIMENTAL3.1 La renovación narrativa
En 1962 se publica Tiempo de silencio de Luis Martín Santos, que supone un cambio renovador en la novela española. Esta renovación se debe a la utilización de nuevas estructuras y técnicas narrativas. Sustituye las sencillas técnicas realistas por otras más complejas.
3.2.Técnicas de la narrativa experimental:
- Estructura que rompe con la linealidad: desorden temporal.
- Monólogo interior (transcripción del pensamiento del personaje)
- El contrapunto (acciones paralelas)
- El perspectivismo (puntos de vista distintos sobre la realidad)
- Digresiones intercaladas en el texto.
- Riqueza verbal extraída de distintos registros lingüísticos.
3.3 Autores de la novela experimentalista
La renovación narrativa despierta tal anhelo de cambio que desemboca de modo progresivo en la novela experimentalista. A esta tendencia contribuyen, los novelistas hispanoamericanos del momento: Julio Cortázar, Carlos Fuentes, Juan Carlos Onetti, Vargas Llosa, etc.
Hacia 1967 el experimentalismo establece que «la novela tradicional ha muerto». Sólo novelas, que utilizan el experimentalismo con moderación o realizan una parodia del mismo conservan su prestigio: Si te dicen que caí de Juan Marsé, La saga/fuga de J.B. de Torrente Ballester y Escuela de mandarines de Miguel Espinosa.
4. LA NOVELA ENTRE 1975 Y 1990
Desde 1975 hasta hoy los novelistas vuelven sus ojos a la tradición, recuperan muchos de sus procedimientos y escriben historias transparentes que devuelven el optimismo al lector.
Características de la novela en esta etapa: simplificación de las estructuras narrativas, que eliminan la complejidad textual anterior; propuesta firme de recuperar el argumento, la trama y los personajes, y de contar una historia cerrada y continua; utilización de las personas narrativas tradicionales, primera y tercera, sin mezcla de ambas, y mucho menos con la segunda; presencia de los diálogos; y abandono de las intenciones ideológicas o políticas.
Los novelistas de estos años se inclinan por el neorrealismo o por nuevas tendencias del realismo
Javier Marías (Todas las almas, 1989),
Luis Landero (Juegos de la edad tardía, 1989).
Vázquez Montalbán (La soledad del manager, 1977; Los mares del sur, 1979)
Antonio Muñoz Molina (El invierno en Lisboa, 1987; El jinete polaco, 1991).
Eduardo Mendoza: La verdad sobre el caso Savolta (1975), La ciudad de los prodigios (1986).